Tu contador solo te dice cuánto pagarle a la DIAN: lo que en verdad deberías estar exigiendo
Te voy a leer la mente. Cada mes (o cada dos) tu contador te escribe lo mismo: “vea, hay que pagarle tanto a la DIAN”.
Tú pagas, sueltas un suspiro… y ni sabes por qué pagaste eso,
¿Sí o no?
Resulta y pasa que esto me lo dicen clientes buenísimos, gente berraca que mueve millones, pero que está manejando su empresa a ciegas.
Y ojo: no es culpa tuya hasta el punto que dejas y dejas pasar de manera constante este error.
Es que nadie te explicó la diferencia entre tener contabilidad para cumplirle a la DIAN y tener información para ganar dinero.
Son dos mundos distintos. En mis 14 años en la banca y ahora acompañando dueños de pequeñas y medianas empresas , te puedo decir que el que vuela a ciegas tarde o temprano se estrella, por muy bien que venda.
Hoy te muestro, sin enredos, qué debería entregarte tu contador todos los meses, qué exigirle y cuándo necesitas algo más que un contador. Toma no porfa
Pagar impuestos no es lo mismo que entender tu negocio
Ven te explico con un ejemplo:
Marta (nombre cambiado) tiene un negocio de servicios que factura muy bien. Cuando nos sentamos, le pregunté lo básico: “¿cuánto te entró el mes pasado, cuánto te costó, cuánto te quedó?”.
Silencio. Me dijo: “Jackson, la verdad no sé, yo solo trabajo.Tengo un valor aproximado,el contador me dice cuánto pagar y yo pago”.Y no se ni porque pago eso.
Esa frase —“no sé ni por qué pago eso”— la escucho cada semana.
Y no es que Marta sea descuidada: es que su contador hace lo que la mayoría hace, liquidar impuestos para que no la multen y Punto.
Eso está bien, pero es el piso, no el techo. Un contador que solo te dice cuánto pagar, te mantiene legal; un contador (o un asesor) que te entrega información y te da estrategia,te mantiene vivo y te ayuda a crecer.
¿Me hago entender?
No sé ni por qué pago eso
Si esa frase es tuya, no te sientas mal: es la más común que escucho.
Pero piénsalo un segundo. Estás entregando plata todos los meses sin entender de dónde sale el cálculo ni qué puedes hacer para optimizarlo legalmente.
Eso es manejar tu empresa con los ojos vendados, y así no hay quien crezca ni que tome decisiones que mejore la rentabilidad.
- Qué debe entregarte tu contador cada mes (sí o sí)
Listo, esto es oro, grábalo.
Tu contador debería ponerte sobre la mesa, todos los meses, mínimo cuatro cosas, y explicártelas en cristiano:
1. Estado de resultados (P&G):
cuánto vendiste, cuánto te costó y cuánto te quedó de verdad. Tú sabes: “¿gané o perdí?” en el mes.
2. Flujo de caja:
cuánta plata entró y salió de la cuenta. Acuérdate: el flujo de caja es el rey.
3. Balance:
qué tienes (activos), qué debes (pasivos) y qué es tuyo de verdad (patrimonio).
4. Tres o cuatro indicadores clave: margen, cartera:
cuánto te deben y días de mora , inventario e indicador de endeudamiento.
Y lo más importante: que te lo cierre cada mes, no a fin de año cuando ya no hay nada que hacer.
Si tu contador no te da esto o no te lo explica, no es que sea mal contador: es que le estás pidiendo solo la mitad del trabajo.
Empieza a exigir la otra mitad.
Te pongo un ejemplo de para qué sirve esto en la vida real.
Con solo mirar el indicador de cartera, un cliente se dio cuenta de que tenía cerca de 80 millones “en la calle” que nadie estaba cobrando. Salió a recuperarlos y resolvió el apretón de caja sin pedirle un peso al banco.Eso es lo que te da la información: decisiones a tiempo, no sustos a fin de mes.
Contador vs. asesor financiero: ¿cuál necesitas?
Aclaremos, porque acá hay confusión.
El contador registra y cumple: lleva los libros, presenta impuestos, te mantiene al día con la gestión de la contabilidad y la DIAN. Es obligatorio y es valioso.
El asesor financiero interpreta y proyecta: agarra esos números y te dice “ojo, tu cartera está alta”, “sí te alcanza para esa deuda”, “este producto te está dando pérdida”.
Uno mira el retrovisor; el otro mira el camino.
Las dos cosas las necesitas.
Lo que no puedes es pretender que el del retrovisor te maneje el carro.
El contexto colombiano: por qué tantos vuelan a ciegas
Esto no es un problema tuyo solamente, es cultural y es grande.
Mira los datos: según el DANE, el 90,2% de los micronegocios en Colombia son informales, y el 77,6% ni siquiera tiene RUT.
Cuatro años seguidos pegados en el 90% de informalidad.
¿Qué quiere decir eso en la vida real?
Que la mayoría de los negocios de este país no tiene su información financiera ordenada, no sabe cuánto gana y toma decisiones “a la hip”, como decimos.
Y acá viene lo que más me duele: las MiPymes somos cerca del 98% de las empresas y generamos el 80% del empleo (MinCIT), pero solo 33 de cada 100 sobreviven a los 5 años (Confecámaras).
No se mueren por brutas. Se mueren por volar a ciegas: sin cierres, sin números, sin saber si ganan o pierden hasta que ya es tarde.
Organizar la casa —saber tus números cada mes— es lo que te pone del lado de los que sí sobreviven.
Y no necesitas formalizarte de un día para otro ni volverte experto: necesitas empezar a ver tus números.
Cómo tener esta conversación con tu contador (sin pelear)
Ojo, esto no se trata de llegar a pelear con tu contador ni de cambiarlo de una.
La mayoría de las veces, con pedir bien las cosas, se arregla.
Te dejo cómo plantearlo:
Pídele una reunión corta, de 30 minutos, y dile claro: “quiero entender mis números, no solo pagar impuestos”.
Pídele un informe mensual simple con las cuatro cosas de arriba, explicado en lenguaje fácil, no en chino.
Acuerden una fecha fija de cierre cada mes (por ejemplo, dentro de los primeros 10 días). Lo que no tiene fecha, no pasa.
Si no maneja la parte de análisis, no hay drama: súmale un asesor financiero que trabaje de la mano con él.
No es para reemplazarlo, es más bien para complementar, o si no , capacítate y aprende de finanzas para empresarios.
Mitos sobre el contador que te frenan
Quiero tumbarte tres creencias que veo todo el tiempo:
“El contador es un gasto.” No, es así .
Un buen contador y la información que te da son la mejor inversión: te ahorran multas, te ayudan a pagar lo justo y te muestran dónde estás dejando plata sobre la mesa.
“Yo no entiendo de números, mejor ni miro.” Justamente por eso tienes que mirar. No necesitas ser financiero; necesitas que te lo expliquen fácil.
Si tu contador no te lo explica fácil, ese es el problema, no tu cabeza. Debes buscar un diagnóstico financiero
“Con pagarle a la DIAN ya cumplí.”
Cumpliste con el Estado, pero no con tu empresa.
Cumplirle a la DIAN te evita una multa; pero ya entender tus números te evita la quiebra.
#ConToda
Preguntas frecuentes
Estado de resultados, flujo de caja, balance e indicadores clave (margen, cartera, inventario, endeudamiento), explicados en lenguaje sencillo y cerrados mes a mes.
El contador registra y cumple (impuestos, libros, DIAN). El asesor financiero interpreta y proyecta (qué decisiones tomar con esos números). Necesitas a los dos.
No está mal, pero es incompleto.
Te mantiene legal, pero no te da la información para crecer y decidir. Esa otra mitad la tienes que exigir.
La información de tu empresa es tuya, no del contador.
Si se niega a entregársela a explicarla, es una señal de alerta.
Pídela formalmente y por escrito; si aun así no responde, es momento de pensar en alguien que te acompañe a crecer, no solo a pagarle a la DIAN.
Tu contabilidad no es solo para la DIAN, es para ti
Cierro con la idea que quiero que te lleves: tu contabilidad no es solo para la DIAN, es para ti.
Pagar impuestos te mantiene legal; entender tus números te mantiene vivo y te hace crecer.
No tienes que volverte experto en finanzas, pero sí tienes que dejar de manejar tu empresa con los ojos vendados.
Empieza por algo simple: este mes pídele a tu contador tu estado de resultados y tu flujo de caja, y que te los explique como si tuvieras 10 años.
Escríbeme al WhatsApp con la palabra “NÚMEROS” y te paso el checklist de lo que debes exigirle a tu contador cada mes.


